¿Cuál es la moraleja del argumento de Gettier?

El argumento de Gettier se basa en dos premisas sencillas: Primero, que la justificación es falible, es decir, que es posible que una persona esté justificada en creer una proposición que es de hecho falsa (con los ajustes adecuados para las proposiciones necesarias); en segundo lugar, que la deducción (competente) extiende la justificación, es decir, para cualquier proposición P, si S está justificado en creer P, y P implica lógicamente Q, y S hábilmente deduce Q de P y acepta Q como resultado de esta deducción, entonces el que S crea que Q está justificado. Presumiblemente, ambas premisas se aplican tanto a la justificación apriori como a la aposteriori.
Para aquellos que puedan no estar familiarizados con el argumento de Gettier, permítanme ofrecer una reconstrucción muy general y abstracta (o, al menos, una reconstrucción de su caso disyuntivo II, el caso conjuntivo I es completamente análogo y dual):
1 Hipótesis a reducir: El conocimiento es creencia verdadera justificada
2 Premisa 1: La justificación es falible. Es posible que una persona esté justificada en creer una proposición que es de hecho falsa. Sea S tal persona y p la proposición falsa que S cree justificadamente.
3 Sea q otra proposición que S no sabe, aunque sea verdadera.
4 p implica lógicamente (p v q).
5 Supongamos que S ve la implicación de p a (p v q), y acepta (p v q) en base a (p).
6 Premisa 2: La justificación se transmite a través de, al menos deducciones lógicas básicas como la que va de p a (p v q).
7 De 1, 5 y 6, S está justificado a creer (p v q).
8 q implica lógicamente s (p v q).
9 De 3 y 8, (p v q) es verdadero.
10 De 7 y 9, S está justificado a creer la proposición verdadera (p v q).
11 Sin embargo,  (p v q) es verdadero porque q es verdadero (de 3, 8 y 9), y S no sabe que q es verdadero (de 3).
12 De 11, S no sabe que (p v q).
13 Por lo tanto, S está justificado en creer una proposición verdadera – (p v q) – que no conoce, lo que contradice nuestra hipótesis inicial (1).
El argumento es perfectamente sólido, por lo que la única manera de resistirse a su conclusión sería atacar una de sus premisas. La premisa 2 parece razonable sin duda, pero ¿qué razones debemos tener para aceptar la primera premisa, es decir, la falibilidad de la justificación? Gettier no lo dice explicitamente, pero claramente parece una presuposición de la definición misma de conocimiento que se discute. Para que el conocimiento sea una verdadera creencia justificada, cada elemento de la definición debe hacer algún trabajo. Si la justificación no fuera falible, implicaría la verdad, y ésta sería descartable de la definición. Además, puesto que la justificación presupone la creencia, justificarse sería una condición necesaria y suficiente para el conocimiento. En otras palabras, la justificación no sería más que una palabra rara para hablar del conocimiento y como tal no podría definirla. En consecuencia, la justificación no puede implicar verdad, es decir, debe ser falible.

Algunos filósofos han considerado que la moraleja de los argumentos de Gettier es que hay un ingrediente o condición extra que falta ser añadido a la justificación y la verdad para obtener conocimiento. Sin embargo, uno debe tener cuidado de no agregar ninguna condición adicional que también se transfiera a través de deducciones lógicas inmediatas y sea falible, pues el argumento de Gettier también se aplicaría a tal condición adicional. Supongamos que alguien sostuviera la hipótesis de que el conocimiento no es una creencia verdadera y justificada, sino una creencia verdadera justificada más alguna otra condición. Llamemos a esta condición adicional C. Ahora, dado que C es falible, es posible que alguien S tenga una creencia falsa p que satisfaga C. Toma de nuevo otra proposición verdadera q que S no sepa. Si S no está justificado ni en creer p ni en creer q, toma entonces una tercera proposición r que s crea de manera justificada, pero no sepa. Una vez más, si S hace la inferencia de p a (pvq) o ((pvq) vr), tendría una creencia verdadera justificada que también satisface la condición C de la que, sin embargo, no tiene conocimiento. Por lo tanto, ninguna tercera condición de este tipo puede ayudar a construir el puente entre la creencia verdadera justificada y el conocimiento. Esto significa que si hubiera una nueva condición que añadir esta tendría que ser una que no se transmitiera por deducciones básicas competentes – lo cual sería muy raro – o que fuera infalible. Sin embargo, sería difícil encontrar una condición inmanente – es decir, una que hiciera mas que reformular la noción de conocimiento, sino que nos ayudara a guíar nuestro comportamiento – que fuera infalible. Nos queda la tesis negativa de que la creencia verdadera y justificada no es conocimiento, puede ser una condición necesaria, pero no suficiente. Pero la probabilidad de encontrar una condición adicional para completar el análisis es muy baja, por lo que el conocimiento no puede ser analizado en términos de justificación.

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